Entrevista a Ana Beltrá

Texto: Silvia Rodríguez G.

 

Ana Beltrá (Las Palmas de Gran Canaria, 1978), se ha revuelto en su propio caos para llegar a ENTROPÍA ESTÉTICA, su cuarta exposición individual inaugurada el 10 de septiembre en la sala de arte “ María Rosa Alonso” de La Laguna, Tenerife, dentro del marco de la obra Social y Cultural de CajaCanarias. Antes de embalar su nueva obra   el estudio de la pintora era explosión de color y fiesta que se mezclaba con imágenes y dramatizaciones de poderosas sensaciones que la artista encontraría en sus ecuaciones, en su necesidad de reflejarse con nuevos códigos. La escena de Marcela te sumerge en la teatralidad de la actitud ante lo nuevo, el sentimiento de atracción y pánico que experimentamos ante un descubrimiento. Ana muestra sus capas divertidas, reivindicativas, vitales y biológicas con seis cuadros de gran formato y dos instalaciones con maderas de varias dimensiones. Ella dice que nada premeditado le sirve, que aborda el lienzo de una manera feroz y atrevida y que siente que su proceso creativo tiene que ver con la música, que cada trabajo es una canción…A Beltrá tal vez lo que le pase es que con esta nueva propuesta y de acuerdo con las palabras de Gilles Deleuze, ha ya somatizado que “ La catástrofe está en el corazón del acto de pintar”.

-En anteriores ocasiones usted se ha recreado en las frutas, las estancias, las ruinas, el obsoleto barroco, la nostalgia o la eternidad a través de un lenguaje propio que siempre pasa por un cromatismo expresivo y una luz de escena. Sin embargo, esta es la primera vez en la que usted aparece de forma explícita en las piezas “En memoria” y “Acción: lo que nos gusta”…¿ La buscan sus cuadros a usted o usted busca a sus cuadros?

Los cuadros, no dejan de ser un marco que recoge una parte de un campo imaginativo que pretende ser rescatado. Busco las imágenes a partir de sensaciones y entre ellas siempre me encuentro. Irremediablemente las obras de un/a creador/a son siempre reflejo de si mismo/a, del momento que vive y lo que piensa sobre su contexto. La vida pasa y evolucionamos con ella, crece nuestro pensamiento y acertamos más sobre nosotros mismos. El hecho de haberme pintado a mi misma supone un encuentro sincero, aunque creo que nunca me plasmaré de manera explícita. La pintura, así como el arte, es una práctica muy buena y generosa para dialogar con uno mismo.

-Ante Marcela, personaje que rescata del cómic italiano, hay un barco a la deriva…¿ En qué momento de travesía se encuentra usted? ¿ Flota o se hunde en su propio mar de caos?

Encuentro interesante nadar (para no hundirme) en un mar de caos, en realidad es lo que hacemos cada día; lidiar con el caos, para salir airosos de el y encontrar armonía que nos ayude a entender. Esa es mi travesía permanentemente.

Crear, pintar, es eso: inundarme de caos, de ecuaciones por resolver y llenarme de preguntas, que a medida que avanza la imagen, se van resolviendo. Hace tiempo que decidí que la pintura, el arte, la creación debe ser un juego…..

La imagen que guarda Marcela mirando ese barco a la deriva entre un mar caótico y colorista, no es mas que el asombroso semblante que adoptamos cuando nos enfrentamos a circunstancias difíciles. Marcela, mira despavorida el abismo que se encuentra en frente: su propio caos. La catástrofe personal de cada uno, con la que todos, tarde o temprano, tenemos que lidiar.

–     En “Manifestación” y “Manifestación II” usted piensa en voz alta, hace de cada triunfo interior una manifestación y juega y ahonda en la versatilidad de la identidad…Grita deseo y amor con Right now mi niño mientras se pone la lencería…

¿ Cree que es en la intimidad donde hay que reafirmarse?

La intimidad, la soledad, son momentos idóneos para hacer balance y sacar conclusiones propias bajo la amable madurez del tiempo. Estas obras son, la manifestación silenciosa de un triunfo interior y esos versos que citas, forman parte de unas líneas que escribí para argumentar y describir ese momento:

Deseo,

Levantar el telón de lo privado,

Abrir una puerta y encontrar un espejo,

Penetrar en las parcelas insondables de lo íntimo

y mostrarte con soltura que es lo que siento.

Compartir mis dudas, anhelos y reflexiones…

Desvestirme y volverme a vestir, pensando en voz alta.

Jugar y ahondar en la versatilidad de la identidad,

y hacer de cada triunfo interior una manifestación.

Al terminar esos dos cuadros, sentí que me había liberado y había sido sincera conmigo, con la pintura, con el acto en sí de crear…

Al mismo tiempo, toda esa liberación provenía de la presión y concentración a la que nos sometemos cuando nos encontramos inmersos en el proceso creativo. No deja de ser un proceso duro y solitario… al menos tal y como yo me lo planteo.

– En esta etapa vivaz también está presente la melancolía con frases como la de “Es difícil hacer algo que permanezca”, como uno de los diferentes niveles de la catástrofe de Marcela…¿ Qué quiere usted que permanezca en el espectador de sus creaciones?

Esa frase no me la puedo quitar de la cabeza. Se ha convertido en el leit motiv que tengo colgado al entrar en mi estudio. Pienso que hoy día es difícil hacer algo que perdure en el tiempo, que permanezca intacto y no se deteriore, se destruya, que no desaparezca… por eso, está presente en varias de mis obras.

Como pintora, trabajo con el lenguaje de los colores. Según su composición y armonía, podemos despertar una u otra sensación en el espectador.

Al igual que la música, podemos percibir poderosas emociones sin ni siquiera entender el contenido de una letra. El lenguaje de las emociones es un modo de comunicación excelente pero intangible, difícil de explicar, pero muy verdadero y que puede permanecer en nosotros por siempre. Es esa emoción la que persigo y pretendo evocar, por eso es “difícil crearla y que permanezca…”

– Turner, Cezanne o Paul Klee aseguraban que el acto de pintar pasa por el caos y que sólo de allí sale algo, sale el color, se asciende, sale el huevo o la cosmogénesis…¿ Se sumergirá usted en otros caos a partir de ahora para resolver su arte plástico?

Siempre lo he hecho. Forma parte del juego de crear. Reinterpretar nuestro mundo para volver a crear algo nuevo pasa irremediablemente por un proceso caótico, del que , al menos, en mi caso, intento obtener óptimas conclusiones.

*Francis Bacon decía que antes de pintar hay muchas cosas que han pasado y que es por

eso precisamente por lo que pintar implica una especie de catástrofe ¿Porqué? Implica una especie de catástrofe sobre la tela para deshacerse de todo lo que precede, de todos los clichés adquiridos, de todo lo que pesa sobre el cuadro aún antes de que sea comenzado… por lo tanto, y deacuerdo con Mr. Bacon, no veo otro modo de atravesar los campos pictórico- estéticos.

*David Sylvester; Entrevista con Francis Bacon, Mondadori. Barcelona, 2003

-Según su prologuista, Renzo Bellini, la deriva universal en la que nos encontramos tras el Big-Bang es la esencia de todas nuestras acciones, ¿ qué emociones le interesan

del desorden? El abismo, la sorpresa, la superviviencia, las situaciones límite, los campos personales inexplorados, el cambio-evolución…

También me gusta contemplar la propia belleza natural que encuentro en algunas escenas caóticas ;como en un bosque, o una selva donde reina la libertad vegetal,   las ruinas de un solar o un montón de basura…

-En “Aliento” se calma la sed entre flores, manchones de luz y color, juego y arrebatador carga, y usted confiesa Waiting for you…¿ Son siempre las esperas tan dinámicas? Porqué,no? Si son dinámicas, son mejores. La espera acelera nuestro pensamiento, y en esa carrera imaginativa aparecen nuevos universos sensacionales…

En la medida que podamos sacar provecho de esa espera, será mejor, no?

¿ Por qué esperar ? eso digo yo ¿Porqué esperar? Cuando buscar para encontrar es lo mejor.

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